Capítulo 5 of //Heaven Help Us//
Dedicado a Darkygirl
http://ficsofgerardway.obolog.com/archivos/cap%C3%ADtulo%205
Lips like Morphine
Frank: Parece que necesitabas ayuda otra vez. Cuantas veces voy a tener que rescatar a la princesa hoy?
Yo: Yo podía sola, no te necesitaba. Pero gracias.
Uhhh, eso fue duro. Y se lo merece. Y mucho más.
Guardé todo rápido, con miedo a que me haga algo. Seguía ahí, no se iba. Por favor, que alguien lo saque de acá, que alguien se lo lleve!
En eso, sentí que me agarraba del brazo, me daba vuelta, y me empujaba los hombros hacia el locker. Pensé que me iba a agarrar de la camisa y a alzar, al estilo matón. Pero no hizo nada. Nada más que acercarse.
Cada vez más. Se acercaba cada vez más. Y yo quieta, sin hacer nada, estaba como anestesiada.
Llegó al límite en que nuestros labios se separaban por unos pocos centímetros.
Y los suyos chocaron con los míos. Me estaba besando. Y yo sorprendida de mi misma, no estaba rompiendo el beso, ni tampoco aceptándolo. Estaba quieta, completamente aterrada, y quieta. Sólo sus labios se movían. Es como si sus labios fuesen veneno puro.
No pude creer cuando lo hice. Pero respondí. Comencé a mover los labios de a poco, permitiéndole la entrada.
Gerard: Qué es esto? Frank? Qué mierda estas haciendo?
Se rompió el beso inmediatamente, y yo me tapé la boca porque siempre tuve el miedo de que cuando se besa a alguien el alrededor de la boca queda rojizo. Es mi fobia.
Frank me miró con unos ojos que nunca había visto antes. Ojos de disculpa, de perdón y de lástima.
Frank: mm…un pequeño plan de bienvenida, un recibimiento digámosle. Quise probar, la besé, y la perra respondió, me siguió besando.
Gerard: mmm…así que siente algo ehh...jajaja sos un pervertido Frank! Y un genio!
Vos nena, podrías sacar algo positivo, fuiste besada por un experto.
No pude decir nada. Se me llenaban los ojos de agua. Y el corazón de resentimiento, culpa, temor, soledad, venganza, y vergüenza.
Agarré mi mochila, y antes de que pudiese irme, Frank me agarró del brazo, y me miró una vez más, con esos ojos de perdón y lástima. No dije nada. Porque yo lo miré con mis ojos llenos de agua, y mis mejillas llenas de lágrimas. Y Corrí.
Corrí, lo más lejos posible. Sin importarme nada. Llovía. Pero no quería ir a casa, me iban a preguntar porque estaba llorando.
Así que esperé en el parque, a desahogarme bien, a terminar de llorar, a terminar de gritar.
Llegué a mi casa, con todo el maquillaje corrido pero no importa. Iban a pensar que lo había hecho la lluvia no las lágrimas.
Mari (Mamá): Mi amor, por fin llegaste, que te pasó? Parece que te pasó un terremoto encima.
Yo: Y sí, yo diría que esta lluvia se puede comparar con un terremoto.
Mari: jaja como te quiero!
Yo: Yo también má, pero fue un día largo, solo quiero ir a mi pieza, y dormir un rato.
Mari: Pero no vas a cenar?
Yo: No, má, hoy no.
Mari: Bueno esta bien hija, descansa bien.
Subí las escaleras. Llegué a mi habitación, me tiré en la cama, y lloré hasta dormirme.



