Capítulo 45 of //Heaven Help Us//
CrushCrushCrush
No me respondió. Estuvimos cinco minutos sentados. Ambos mirando al frente. Ni una palabra. Mi ojo izquierdo era el único de los dos que tenía permitido llorar, así Frank no podía ver que se caían las lágrimas del otro lado de mi cara.
Frank: Tenés razón.
Yo: Qué?
Frank: Que tenés razón.
Yo: En qué tengo razón?
Frank: En todo.
Yo: Tengo razón en que quieras estar con la otra chica?
Frank: Mirá Aly yo también quería hablar con vos pero te me adelantaste y todo lo que me dijiste me hizo pensar mucho en lo que estoy haciendo. Es sólo que/
Yo: Que vos querés estar con la otra chica, me lo hubieras dicho antes, nos simplificabas las cosas a ambos.
No podía creer lo que estaba pasando. No podía seguir ahí. Pero no sabía como salir del cementerio. Había venido pensando en memorias y recuerdos y no había prestado atención al camino. En este cementerio estaban enterrados mis padres. Si encontraba el lugar en donde ellos yacían, posiblemente recordara la salida. Sin pensarlo me alejé de Frank corriendo lo más fuerte posible, ya le había ganado varias veces. No sé como hice para llegar a la tumba de mis padres, ni yo lo creía posible. Pero no podía más. Todo esto era mucho. Demasiado. Caí de rodillas en la tierra blanda.
Frank: Aly, por fa/
Yo: Dejame, ya voy a encontrar la salida, sólo necesito estar sola. Voy a estar bien.
Frank: La última vez que dijiste eso no lo estuviste.
Yo: No importa. Ya no me importa.
Frank: Alyson me podés escuchar un minuto? Nunca puedo terminar ni una frase. Te amo y lo dije de verdad hoy y el día después a la muerte de tus padres. Hoy cuando te dije que quería hablar con vos era porque había comprado anillos y quería pedirte que fueras mi novia. No necesitamos salir, o probar de estar juntos, estamos hechos para estar juntos. Pero Aly vos dudaste de mis palabras, dudaste de mi amor por vos. Tomá, acá adentro están los anillos. Cuando realmente, y quiero que lo hagas sólo cuando estés lista, sientas y compruebes que te amo, entregame uno de los anillos. No quiero que lo hagas ahora. Sé que estos días no te demostré que mis palabras eran verdaderas pero estaba inseguro de cómo ibas a reaccionar cuando te dijera que quiero que seas mi novia. Estuve todos los días pensando en cómo decírtelo de la manera más linda. Eso era lo único en lo que podía pensar, lo planeé pero no salió como tenía que salir. Por favor guarda los anillos hasta que creas oportuno usarlos.
Yo: 0.o Wow es lo único que me sale.
Frank: Es que vos te adelantás a los hechos.
Yo: Es que soy muy apurada, perdón por no haberte dejado hablar y por haber arruinado completamente tus planes.
Frank: Está bien, las cosas por algo pasan. Ahora vamos a casa que hace frío, tomá ponete esto.
Yo: No, no, vas a tener frío vos.
Frank: No me importa. Ésta es mi primera demostración de amor, jaja!
Yo: Gracias. Gracias por todo lo que hacés por mí. Perdón por hacerte tanto mal, por/
Frank: Qué decís? No me hacés mal, soy el hombre más feliz del mundo al lado tuyo. Quiero que estemos juntos para siempre. Vamos a estar juntos para siempre. Nada ni nadie puede separarnos. Ahora vamos que los chicos deben estar preocupados, hace como una hora y media que nos fuimos.
Yo: Bueno.
Era muy difícil para mí asimilar todo esto tan rápido. Era todo tan diferente a como lo había imaginado. Para variar, una vez más lo había arruinado todo. Frank había preparado todo como para que empezáramos a disfrutar de una vez por todas de nuestro amor, pero como siempre, algo interfería. Esta vez era yo. Yo no había confiado en él, en sus planes, yo no había confiado en que sus palabras eran tan verdaderas como las mías. Lo que me dijo bastó para que me diese cuenta del amor que siente por mí, pero él dijo que esperara, que no le diese hoy uno de los anillos, y por primera vez en mi vida voy a respetar las palabras al pie de la letra.
Frank: Aly, estás ahí?
Yo: Eh? Ah, sí, estaba pensando.
Frank: Está bien. Ya llegamos.
No puedo decir que lo que pasó en el cementerio haya arruinado la noche, al contrario, me permitió disfrutar la fiesta de despedida. Me había sacado dos pesos de encima. Había cumplido el objetivo de la noche. Todo había salido medianamente bien. Estaba contenta y satisfecha. Hubo algunas lágrimas a la hora del brindis y de la despedida de los invitados, sobre todo la de Amy. Nos había pedido que no la fuésemos a despedir mañana a la mañana alegando que sería muy duro para ella una segunda despedida. Respetamos su decisión y traté con todas mis fuerzas de guardar por siempre en mi memoria la cara de Amy cuando dio la última sonrisa de la noche. La iba a extrañar. Ojalá algún día la volviese a ver.
No sé como logré llegr a mi cuarto, el cansancio podía más que yo, las piernas no me respondían, yo quería caminar pero no podía, y sentía nunca llegar al baño a lavarme los dientes. Cuando por fin logré llegar a la habitación y busqué el pijama debajo de la almohada, encontré un pequeño sobre con una carta adentro. La carta no era muy larga, pero lo primero que quise ver fue la firma: Amy.
Alyson,
No puedo comparar mis palabras con las que me regalaste esta noche. Mi memoria me ayudó a escribirlas en un papel así nunca las olvidaré, irán conmigo siempre. Quise hacer con mis palabras lo mismo. Así que aquí están. Traté de recordar esta noche los momentos y recuerdos más felices de mi vida. Gerard dice que cuando morimos, la muerte se nos presenta en la forma de nuestro recuerdo más querido e importante. Sé que nos vamos a volver a ver, pero quiero que sepas que deseo al morir, volver a jugar con vos en el parque, quiero volver a acampar en el jardín de tu casa, correr bajo la lluvia mientras contamos nuestros secretos, pretender estar enferma sólo para faltar al colegio y escaparme con vos a cualquier lado, hablar horas por teléfonos acerca de lo malos que eran Frank y Gerard con nosotras, y tantas cosas más.
Espero que la muerte me conceda ese deseo.
Te voy a extrañar mucho. Perdón y gracias.
Te amo amiga. Amy.
PD: Pasé el momento más íntimo de mi relación con Gerard esta noche. Creo que lo amo.
Leí la carta dos veces más, y dormí mojando la almohada de lágrimas de dolor por el tiempo perdido en donde podríamos haber hecho tantas cosas más, pero mis recuerdos nadie me los puede quitar.
- Deja tu comentario (11)

