Capítulo 19 of //Heaven Help Us//
Say Goodbye to the ones you love.
La mudanza fue bastante movida. Mis papás y Linda, la mamá de Frank, insistían en que empaque todo lo que tenía porque la mudanza hacia la casa de mis vecinos era después de todo, por tiempo indefinido.
Linda: Igual no te preocupes. Tu mamá me va a dejar una copia de las llaves de tu casa, así que si te olvidas o querés algo, me las pedís.
Yo: Gracias Linda.
Perfumería, vestimenta, maquillaje, calsado, electrónica, cd’s, comp., papeles, cosas del colegio, libros, todo, todo, todo. Ir i venir cargando cajas. Esto era más dicífil que si los Iero se hubiesen trasladado a mi casa directamente. El cuarto estaba al lado del de Iero y estaba pintado de blanco. Era muy lindo a pesAr de la falta de color. Espacioso, buenos muebles, y una cama más grande que la mía. Definitivamente me podía acostumbrar a esto.
Mari: Por fin terminamos.
Papá: Sí, ahora subimos nuestras valijas a la camioneta y listo.
Mari: Mi amor nos ayudas?
Yo: Sí má, obvio.
Ya sé. Estaba peleada con ellos, o al menos enojada. Pero eso no cambiaba el hecho de que mi mamá tenía cáncer, que se alejaban de mí, y que no sabía cuando iba a volver a verlos. Los iba a extrañar. Y esta era mi última oportunidad de estar con ellos.
Cargué como 150 cajas con pelotudeces que le encantan a mi mamá, 53 valijas, y muchísimas cosas más. Si fuera por mí, viviría en cuatro paredes con una cama, un inodoro y una cocina. Pero a mi mamá le encanta decorar cualquier lugar adonde vaya con muchos souvenirs y esas cosas. Mi mamá era adorable, pero era en sus raíces una copia de una de las de la serie de Warner de ama de casa desesperada. Siempre prolija, bien vestida, la casa limpia, el jardín perfecto, las plantas regadas. No sé como logré escapar de ser su prototipo, a imagen y semejanza. Pero yo, había resultado todo lo contrario. Y dicen que los polos opuestos se atraen, por eso nos llevamos tan bien a pesar de nuestras obvias diferencias.
Mari: Bueno es hora de despedirse.
Papá: Acordate que te vamos a llamar todos los días, ya sabés el número de teléfono del lugar en donde nos vamos a hospedar, Linda va a administrar tu plata, cualquier cosa le pedís a ella, portate bien, hace caso, ayuda en todo lo que puedas-
Mari: Y abrigate, no quiero que te enfermes.
Yo: Mamá, es pleno verano.
Ayy no, justo ahora que mamá me abraza me agarra el ataque sentimental, no, no, están todos acá, y yo no lloro enfrente de nadie y menos enfrente de Iero! Ayy, no, se están cayendo la lágrimas. Y mi mami también está llorando.
Mari: Te voy a extrañar tanto hija.
Yo: Y también má. Ojalá vuelvan pronto. Mucha suerte. Si puedo hacer algo desde acá, háganmelo saber.
Papá: Sí hija no te preocupes. Vamos a estar bien. Todo va a estar bien. Dame un abrazo.
Ahora sí que no podía parar de llorar. Verlos saludar a todos, estando tan tranquilos y seguros de que lo que hacían estaba bien. Convencidos que esto iba a funcionar. Que yo iba a estar bien. Que ellos iban a estar bien.
Subieron a la camioneta, tocaron la bocina y se fueron. Esperé hasta que desapareciesen de mi vista y Linda me abrazó.
Linda: Vamos adentro.
Fuimos hasta la cocina. Decidí que era el momento para hablar con Linda.
Yo: Linda, perdón por lo que pasó el otro día en la cena. No quise actuar así. Realmente agradezco todo lo que están haciendo por mí y por mi familia. Es sólo que no me lo esperaba. Gracias por dejarme entrar a tu familia. Sé que es difícil lidiar con una persona como yo, pero últimamente estoy siendo bastante conflictiva a pesar de vivir jactándome de no serlo.
Linda: Ayy! Aly no te preocupes! Si hay algo de lo que estoy contenta es que nos hayan elegido a nosotros para confiarte. Mirá, todo pasamos por momentos parecidos, y yo te entiendo, no puedo solucionar tus problemas pero puedo hacer que te duelan menos. Aly yo sufrí mucho y sé lo feo que es estar en tu situación. Lo veo todos los días en el hospital. Ser enfermera te muestra la realidad de una manera muy cercana, te hace sufrir. Pero nunca pierdas las esperanzas de que puede venir algo mejor.
Yo: Gracias Linda, gracias por todo.
Linda: De nada. No hay nada para agradecer. Si algunas vez necesitás hbalar con alguien, acá estoy.
Yo: Lo mismo digo yo.
Linda: Bueno asando a otro tema, en un ratito está el almuerzo.
Yo: Linda, perdón que diga esto, pero te enojas si te digo que prefiero no almorzar? Estoy muy cansada, ayer no dormí muy bien y hoy me mató la mudanza.
Linda: Jajaja, está bien, no te preocupes. Igualmente si en algún momento querés comer algo dejo un plato en el microondas, ya sabés que está ahí por si te agarra hambre.
Yo: Gracias Linda.
Dónde estará Frank?
Por Dios. Los dos habían escuchado toda la conversación. No es que fuese privada pero bueno, no sé, me daba cosita. Gerard y Frank estaban sentados en el sillón del living mirándome fijamente. Sin saber que hacer subí as escaleras y me enterré en mi cuarto, disfrutando de la comodidad de mi nueva cama.
Seguro que Frank le contó a Gerard todo lo que había pasado en la galería de la casa hace un rato. Y yo no sé porqué, pero me da cosa que Gerard ahora sepa todo, o sea fue toda la vida mi enemigo y ahora qu…
Sin poder terminar el pensamiento, me quedé dormida profundamente.

