Capítulo 18 of //Heaven Help Us//
Early Sunsets Over Monroeville
Estaba sentado en las escaleras de la galería que da paso a la puerta de entrada. Me senté al lado.
Yo: Prometo devolverte la ropa. Es que no tenía que ponerme.
Frank: Está bien.- Respondió sin siquiera mirarme. Miraba fijo a un punto lejano, parecía como ido.
No sabía qué decir. Y el no decía nada tampoco. Pasamos como un minuto entero sin hablar. Y la cosa se estaba poniendo un poco incómoda.
Yo: Qué mirás?
Frank: El amanecer.
Yo: Pero ya pasó el amanecer.
Frank: No importa. Me gusta igual.
La conversación no iba a ningún lado, sabía que si quería hablar con él tenía que empezar yo de una vez.
Yo: Gracias por decirme todo lo que me dijiste.
Frank: Qué? No te merecías que te dijese eso, perdoná si te grité per..
Yo: No, no, gracias por decírmelo, algún día alguien me tenía que decir la verdad. Y me hiciste pensar mucho.
Frank: En serio?
Yo: Sí, no te voy a mentir. Todo lo que dijiste es verdad, no tengo amigos, alejo a la gente porque tengo miedo de que me decepcione, si fuera por mí viviría sola, no tengo novio, mis papás se vana ir lejos así que voy a estar más sola todavía.
Frank: No vas a estar sola.
Yo: No, es verdad, no voy a estar sola, ya tengo un nuevo amigo, Gee, jaja..
Frank: No puedo creer que te haya dejado decirle así.
Yo: Yo tampoco.
Fin de la conversación. Él volvió a mirar al maldito punto fijo, y yo ya me estaba por volver a sentir una tarada.
Yo: Gerard me contó lo que pasó anoche.
Frank: Sí, ya dudaba de que pueda tener la boca cerrada por un minuto, no creía posible que conservase el secreto.
Yo: Gracias por protegerme así.
Frank: Hice lo correcto, lo que tenía que hacer.
Yo: Pero podrías no haberlo hecho. Y nunca voy a poder devolverte semejante favor, y estoy empezando a usar palabras de vieja, así que te pido que me digas algo antes. Qu..
Frank: Sí podes devolvérmelo.
Yo: Cómo?
Frank: Explicame porqué me dejaste solo, me abandonaste. Teníamos seis años Aly, pero me defraudaste, mis papás se estaban divorciando, y me dejaste sin ni siquiera explicarme porqué te ibas.
Yo: Frank, yo…perdón. Me fui porque mis papás me obligaron, me dijeron que nos íbamos a ver a mi abuela por el fin de semana, así que me fui con mis papás, y una semana después, llegaron a la casa de mi abuela los camiones de la mudanza. Ya era demasiado tarde. Lloré mucho, mis papás nos sabían que hacer, y me mandaron a un psicólogo infantil porque yo no quería decir porqué lloraba. Lloraba por vos Frankie, porque te había perdido. Mucho tiempo después me enteré que nos habíamos mudado con mi abuela porque tenía cáncer. Y poco tiempo después de que me enterase, ella murió. Mis papás decidieron volver a mi casa y cuando entré a segundo grado nada fue igual entre nosotros. Frank perdón por no estar a tu lado cuando sufrías tanto, si lo hubiese sabido, no sé, hubiera hecho algo. Perdón.
Frank: Aly no llores. Si yo hubiera sabido porqué te ibas nunca te hubiese hecho sentir mal durante todos estos años. Es que eras la única persona en la que confiaba, la única. Y me dejaste, y me quedó una especie de resentimiento y odio que nunca pude superar. Por eso creo que te hice tanto mal desde que nos separamos.
Yo: Frank perdoname.
Frank: Aly perdoname.
Y sin decir nada, me besó. Fue corto por cierto. Pero no entendía nada, por qué me estaba besando? Por eso rompí el beso.
Yo: Frank…yo..
Frank: Qué? Lo hacíamos cuando éramos chiquitos, lo hacíamos para sellar nuestra amistad, te acordás?
Yo: Sí, éramos raros en ese momento. Y chiquitos, pero ya no lo somos Frank.
Frank: Pero seguimos siendo raros.
Esa sonrisa empieza a ser mi debilidad, y cuando me mira con esos ojos. Basta, basta, mirá las cosas tontas que estoy pensado, esto es serio, enfocate Aly, enfocate!
Yo: Frankie te puedo preguntar algo?
Frankie: Sí.
Yo: Cuándo me besaste el primer día de clases, sentiste algo?
No contestó. Me miró a los ojos, se levantó y sin decir una palabra me dejó sola, sentada en las escaleras y entró a la casa.
Supuse que no había hecho una pregunta adecuada en el momento adecuado, pero necesitaba saberlo, necesitaba saber si había sentido miedo, o si me extrañaba, o si lo hacía por puro odio y resentimiento.
Sabiendo que ir a buscar a Frank por una respuesta ahora no iba a ser la mejor idea, decidí entrar sólo para buscar mi ropa y llevarla a casa porque definitivamente había decidido no usar ese vestido y esos zapatos nunca más o por lo menos no por un tiempo largo. Demasiados problemas habían traído, ya sé, parezco loca, pero es cuestión de cábala.
Apenas entré, lo ví a Frank sentado en el sillón, que había girado la cabeza para ver quién había entrado. Bajé la mirada, me dirigí al perchero y agarré la bolsa, sentí una vergüenza terrible por haber encontrado mi mirada con la suya, y caminé hacia la entrada lo más rápidamente posible, sin mirar atrás al salir.
Caminé hasta la puerta de mi casa, y por no querer saludar a mis papás, subí las escaleras, quedando sin aliento al llegar a mi cuarto.
Llorando por todo lo que sentía en ese momento y lo que me estaba pasando últimamente empecé a armar las valijas. Todavía extrañaba la compañía de Amy, mis papás estaban a un paso de alejarse de mí por nadie sabe cuanto tiempo, y la pregunta que le había hecho a Frank seguía revoloteando en mi cabeza. Pero más me molestaba el no poder dejar de pensar en que FRANK IERO me había besado.
- Deja tu comentario (11)

